Negocios extravagantes en tiempos difíciles
La mitad de las compañías que aparecían en 2009 en la lista de 'Fortune 500' fueron fundadas durante un periodo de recesión.
expansionyempleo.com | Tino Fernández. Madrid - 23/07/2010
Fuente de la noticia: expansionyempleo.com Las historias de emprendedores tienen más mérito en tiempos difíciles. Pero el ingenio, incluso en épocas de recesión, no sólo aprovecha las circunstancias económicas adversas. También se sube al tren de nuevos modos de vida y fórmulas de consumo que perviven incluso en épocas de vacas flacas. Algunos emprendedores se pegan a las nuevas tecnologías, como en el caso de los creadores de Pay with a Tweet, una compañía que trata de solucionar las deficiencias de la publicidad tradicional con las posibilidades de las redes sociales. Pay with a Tweet es una plataforma que permite a los creadores de contenidos vender sus productos y servicios a cambio de tuits en vez de dinero. Sus creadores presumen de ser el primer sistema de pago social. Otros deciden usar la tecnología para atender a las necesidades crecientes de la tribu urbana de los singles. Urban Signals ensaya en Nueva York un negocio de aplicaciones de teléfono móvil que facilitan contactos reales. Y la canadiense RedMoon se centra en el nicho de aquellos que incluso se exceden en los caprichos de sus mascotas, y comercializan dietas personalizadas para animales domésticos, mientras que Chicken Soup + Nursing es una idea mucho más realista, que ofrece ayuda a los padres que trabajan y tienen que dejar solo a un hijo enfermo, con la típica gripe o gastroenteritis que no requiere atención sanitaria pero sí algún tipo de cuidado. Esta especie de bed & breakfast para hijos enfermos de trabajadores sin más recursos incluye además la posibilidad de que los padres puedan controlar desde la oficina a sus retoños. Vender personalidades Los servicios estrella de Ultime Réalité son Kidnapping y Go-Fast Adventure, dos espectaculares juegos de rol en los que se pueden contratar experiencias reales similares a las vividas por Douglas en el cine. Kidnapping, por ejemplo, ofrece paquetes de secuestro desde 900 euros en los que el cliente contrata su propio rapto y cautiverio durante el tiempo elegido. Se pueden escoger complementos que incrementan la emoción de la aventura, como posibilidades de fuga, pero siempre sintiendo el verdadero terror de un secuestro. Con una filosofía similar MethodIzaz, una compañía de Nueva York, ofrece a cualquiera la posibilidad de vivir la experiencia que sienten y padecen las celebridades al ser perseguidas por los paparazzi. Por unos 300 euros la hora, los clientes pueden vivir y ser vistos como un codiciado famoso. Bonos de chocolate Cadenas de bienes y favores En este nuevo mundo de los servicios compartidos se puede situar Betterfly, una compañía de Nueva York que facilita cualquier tipo de experto para cualquier tarea, siempre excluyendo a empresas y enfocado hacia individuos concretos. Otra idea en este sentido es Taxi2, que conecta a los pasajeros de líneas aéreas que confluyen en determinados aeropuertos para que compartan taxi al llegar a la ciudad de destino. La compañía ofrece ciertas garantías acerca de los compañeros de taxi, que incluye la posibilidad de escoger y decidir sobre éstos. También existe un servicio para mujeres que asegura que la compañía en el taxi de destino será exclusivamente femenina. Sólo para desconfiadas.
La corporación CRS (Consumer Recreation Services), que preparaba espectaculares juegos reales para el millonario Nicholas Van Orton (Michael Douglas) en The Game es ahora un negocio seguro –y también real– gracias a Ultime Réalité, una firma francesa que satisface las exigencias de quienes ya no sienten emoción con los deportes de aventura y máximo riesgo y buscan algo más.
Algunos confían más en el patrón chocolate que en el patrón oro. Es el caso de Hotel Chocolat, una compañía fabricante y distribuidora de este producto en Reino Unido, Oriente Medio y Estados Unidos que ha decidido financiar su expansión emitiendo bonos de chocolate al 5,38% de rentabilidad. Quienes inviertan 2.000 libras esterlinas en estos bonos recibirán seis cajas al año del exclusivo producto por valor de 107,70 libras anuales, mientras que aquellos que hayan invertido 4.000 libras en esta peculiar fórmula de financiación para la firma chocolatera recibirán 30 cajas por un valor anual de 233,35 libras.
En tiempos difíciles surgen negocios mucho más prosaicos para satisfacer necesidades más cotidianas. RelayRides, una compañía fundada en el área metropolitana de Baltimore, es una comunidad que comparte vehículos usados de persona a persona. Quienes participan en esta red ofrecen sus automóviles a aquellos que no lo tienen, en una fórmula de alquiler comunitario que, según sus promotores, resulta beneficiosa para los dueños de los coches, ya que pueden ganar hasta 8.000 dólares anuales prescindiendo de su vehículo durante 20 horas a la semana. Esta plataforma organizada incluye un servicio de mecánicos, seguro, sistemas de evaluación y control de los usuarios y ciertas facilidades para que los propietarios puedan disponer también de su vehículo cada día en función de sus necesidades.
